Pilates, entrenamiento

¿Aún no sabes si Pilates es para ti?

El profesional de Pilates te asesorará y resolverá tus dudas

Cuando decides hacer Pilates lo primero que tu profesor hará será preguntarte ¿por qué has decidido empezar a hacer Pilates? Es una pregunta imprescindible si el Estudio en el que vas a empezar a practicar Pilates  es un centro especializado en el trato personalizado.
Tu objetivo puede ser estar en forma, mejorar la postura, recomendaciones del fisioterapeuta, intentar posponer una operación de ligamentos de rodilla o de columna, porque el traumatólogo te ha informado de que practicar Pilates puede ayudarte en tu lesión, reducir las recidivas de lesión en los isquiotibiales porque eres runner profesional y necesitas un entrenador especializado que optimice tus recursos etc.

Sea cual sea la causa el profesional de Pilates deberá asesorarte sobre cuál es la mejor manera de que comiences tu entrenamiento.
En casi todos los casos, salvo por factores sociales, la mejor manera de comenzar es el entrenamiento privado; muchos alumnos dudan sobre si eso es lo más interesante para él o para el propio centro, pero sin lugar a dudas el entrenamiento privado  es el entrenamiento que menos beneficio económico reporta a los Estudios de Pilates, motivo por el cual hay una fuerte tendencia a ofrecer entrenamiento en grupos de al menos 6 alumnos; pero el entrenamiento privado ofrece una gran satisfacción personal, tanto al profesor como al alumno, algo que a muchos profesionales nos mueve por encima de todo.


Si la situación económica no lo permite, no obstante, en casi todos los casos el entrenamiento en grupos reducidos ofrecerá beneficios, aunque tengamos que perder el principio de individualización. Muchos alumnos se muestran satisfechos con el entrenamiento en grupo, incluso con un solo día a la semana; es bueno ser flexibles y permitir que el alumno pruebe y sienta. Siempre estaremos ahí para poder aconsejarle cualquier cambio.

¿Qué vas a conseguir haciendo Pilates? Aumentarás la fuerza, Pilates es un entrenamiento de fuerza, aunque se haya desvirtuado su finalidad a causa de que en algunos gimnasios comenzaran a “mal-llamar” Pilates a la gimnasia de mantenimiento hace algunos años. Y no debes imaginarte el entrenamiento de fuerza como un entrenamiento en el que tus músculos van a aumentar su volumen, en absoluto. El entrenamiento de fuerza mejorará tu calidad de vida, porque por ejemplo, la fuerza de tus músculos posturales es la que te hace sentarte erguido y no tener dolor de espalda  después de 4 horas en la misma posición.


Aumentarás las respuestas motoras almacenadas en tu sistema neuro-muscular, con la consiguiente disminución de riesgo de lesión, contracturas, dolores, molestias etc.


Mejorarás el equilibrio ¿Sabías que las caídas suponen el inicio de gran parte de los procesos de dependencia en los adultos mayores? Gracias a Pilates mejorarás la propiocepción y otros sistemas implicados en el equilibrio, lo que implicará una mejor calidad de vida a corto, medio y largo plazo.


¡Rejuvenecerás!, SÍ, aunque suene a eslogan publicitario, puedes preguntar a todas aquellas personas que llevan varios años haciendo Pilates; se encuentran más en forma que cuando eran más jóvenes. Ahora pueden hacer rutas, montar a caballo, caminar largas distancias, conducir durante horas, incluso terminar la jornada laboral sin dolor en la espalda, las caderas, los hombros etc.